
Esta semana en clase, en el tema de natación, estuvimos viendo la natación para los bebés. Casi no tenía información sobre este tema y en realidad me sorprendió mucho, como con un simple gesto que es llevar a tú bebé a la piscina le puedes mejorar su vida. Por esto, quiero comentar en esta entrada los beneficios que puede llegar a aportar la natación a los bebés.
-Desarrollo psicomotor: El bebé que aún no camina encuentra en el agua la posibilidad de moverse tridimensionalmente, siendo mucho mayor la libertad y continuidad de movimientos. A muy temprana edad comienzan a tener nociones de desplazamiento y distancia de una gran riqueza y sensibilidad, lo que redundará en una mayor coordinación motriz.
-Fortalecimiento del sistema cardiorrespiratorio: La natación fortalece el corazón y los pulmones. Debido al trabajo respiratorio que se realiza en el agua se aumenta la eficiencia en la oxigenación y traslado de la sangre.
-Ayuda al sistema inmunológico.
-Aumenta el coeficiente intelectual: Está demostrado que los bebés que han hecho natación en los 2 primeros años de vida desarrollan una percepción mayor del mundo que los rodea, con lo que ya están aprendiendo a ser más creativos y observadores. El agua estimula la capacidad de juego del niño y este hecho repercutirá muy positivamente en aprendizajes futuros.
-Mejora y fortalece la relación afectiva y cognitiva entre bebé-mamá-papá: La realización de un programa acuático para un bebé le llevará, junto con sus papás a compartir situaciones ricas y profundas que no sucederán de otra forma pues se van a juntar las reacciones innatas e instintivas del bebé con las propias vivencias que genera la práctica de la natación, que sin duda ayudaran al conocimiento mutuo, alimentando el amor y orgullo de mamá y papá.
-Inicia la socialización sin traumas en un ambiente lúdico y recreativo: Desarrollándose como personas y su entorno de una forma natural. La convivencia en la piscina con otros niños le ayudarán a relacionarse mejor, además de que aprenderá a compartir y realizar actividades junto a otras personas. El niño adquiere mas confianza para comunicarse y desarrollarse en grupo, ya que estará en constante contacto con instructores y niños.
-Desarrolla las habilidades vitales de supervivencia: Un ejemplo de ello es el aprender a girarse sobre su espalda y flotar ante una caída al agua.
-Ayuda al bebé a relajarse.
-Ayuda al bebé a sentirse más seguro.
Con esta información, espero que, los que estaban pensando llevar o no a sus hijos a natación salgan de dudas e que se animen.